comprenden
la palabrería infértil,
la entusiasta sobredosis
del encanto en la apariencia
No comprenden las miradas
ni los gestos,
ni el lenguaje oculto de las cosas,
el mundo les entretiene,
todo lo desgastan en palabras
La minoría es la inmensidad,
la que se embriaga en los instintos
la que lleva la carga y comprende
el dominio de sus manos y de sus palabras.
Y si el alrededor es bullicioso,
el ardor quema aún más en la lengua.
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